|
Mi amiga Urraca |
|
|
|
|
![]() |
Fue en Junio, a principios del verano. De eso estoy seguro. Yo era muy joven.., un “cachorrón” que diría mi amita, pero recuerdo muy bien lo que pasó. A primera hora de la tarde yo estaba jugando en el jardín y algo que no había visto nunca, apareció a escasos metros de mí. Me acerqué con cierto recelo porque, a la vez, un sonido amenazante proveniente de un árbol próximo me “sugería” que obrara con cuidado. Aun así, mi curiosidad pudo más y descubrí que se trataba de una “cosa blanca y negra con eso que los humanos llaman plumas y pico”.
¡Vaya!-pensé- ¡qué amigo más raro he encontrado!... y comencé a lamerlo mientras el “sonido amenazante” se hacía cada vez más intenso,..tan intenso que llamó la atención de mi amita, quien no dudó en salir a ver qué ocurría. Ella me vió tumbado en la hierba tan tranquilo y al pronto se percató de que a mi lado estaba mi “plumífero amigo” tan tranquilo también (eso sí, todo empapado) mientras su preocupada mamá emitía esos sonidos tan molestos para mí. Tan chocante resultó la situación, que mis amos la plasmaron en estas fotos. |
|
|
|
|
No os lo vais a creer, pero al cabo de una semana más o menos, mi amiguito volvió a visitarme. Era un poquito más grande pero yo le reconocí enseguida así como a su madre, cuyo graznido desesperado no he podido olvidar. Después de saludarnos amistosamente, mi amita volvió a ponerlo a salvo una vez más al tiempo que hacía muecas de asombro del tipo “¡¡ no me lo puedo creer…!!”, o algo así. Desde entonces, cada vez que escucho ese sonido, me pongo atento. “¿Quién sabe?”, a lo mejor es mi amiga Urraca que tampoco me ha olvidado… Duma |
|
|
|
|